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Caschef y sus consejos...

Son  muy diversas y opuestas las opiniones y las preferencias cuando del punto de cocción de las carnes se trata, hay quienes no entendemos como alguien puede comerse un entrecôte muy cocido, duro, sin sabor y sin una textura agradable, que se asemeja más bien a comerse un pedazo de suela de zapato, marcada a la plancha y crucificada en el horno, así  como si hicieran pasar la carne por el purgatorio a librarse de pecados antes de servirla en el plato…de igual manera, hay quienes opinan que la carne roja y sangrante es algo sencillamente grotesco y capaz de quitar el apetito a más de uno.

Caschef propone su visión personal en cuanto al controversial tema de Como se debe comer la carne para apreciar sus cualidades...

El  caso es que al igual que la mayoría de los ingredientes que utilizamos a la hora de preparar un plato, la carne tiene lo que en cocina se conoce como una Campana de Sabor y de Dureza, que nos ayuda entender, al menos en la teoría,  que cada elemento tiene un punto justo entre tiempo e intensidad de calor aplicada, en el que sus propiedades se encuentran en el tope de sus beneficios tanto nutricionales como de sabor, color y textura.

Por ejemplo cuando en una receta nos dicen… “sofría la cebolla hasta que este transparente y empezando a dorar”, nos lo dicen porque es en ese punto justo cuando la cebolla a soltado todo su sabor en el aceite y sus azucares naturales empiezan a caramelizar aportando lo mejor de la cebolla a nuestra preparación.

Lo mismo sucede con la carne, cuando la pasamos de cocción se convierte en una porción de proteína sin brillo, seca, y sin sabor, nada agradable a la vista y mucho menos al gusto, en cambio cuando logramos cocer la carne al punto en que este dorada por fuera, jugosa y tierna por dentro es ahí  cuando realmente se aprecia la calidad y el sabor de este maravilloso producto, y mientras manejemos una temperatura interior de la carne por encima de los 37 grados, no habría que preocuparse por el famoso virus que genera la enfermedad de la toxoplasmosis.

Así que los invito a experimentar, y a probar la carne poco hecha o al punto, notaran una gran diferencia en sabor, en jugosidad y en textura, y se darán cuenta que a veces una carne con estas características es mas gustosa y apetitosa, que una carne pasada de cocción acompañada o más bien disfrazada con la mejor de las salsas.

Por Caschef