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Siempre es agradable volver a un sitio que tiene lo que en Maracay debería llamarse coraje y valentía al tener un menú que se sale un poco del esquema que manejan la mayoría de los restaurantes de la ciudad, y esto debe aplaudirse…

Sin embargo  notamos que desde su apertura en el 2010 han descuidado ciertos detalles que al final son los que pueden hacer la diferencia entre una cena buena y una experiencia gastronómica fantástica!!!

 La carta se mantiene completa dentro de todo, hubo todo lo que pedimos y dadas las dificultades que presenta el sector agroalimentario en Venezuela eso ya es bastante. De entrada pedimos una ensalada de portobellos rellenos, que en líneas generales estaba muy bien, el aderezo en su punto justo y el sabor umami que aporta el tomate se conjugó muy bien con el gusto de los hongos y el queso, lamentablemente los hongos que se suponían debían estar rellenos como lo establecía el menú fueron ejecutados de otra manera, un trozo de queso a un costado más rozando las setas que rellenándolas y el mezclum bastante pobre pues solo tenía en su mayoría 2 variedades de lechugas y no de las mejores.

ensalada de hongos portobellos

De  plato fuerte ordenamos un NIDO DE PASTA, que no estaba mal, pero para comer hasta tres bocados, porque ya al cuarto resultaba un poco aburrido el sabor.

Presentado dentro de una costra de parmesano es una preparación en la que sus ingredientes puestos en platos pueden tener perfectamente cada uno su papel protagónico, pero que al ser combinados en uno solo como en este caso, se transforman en una batalla campal para ver quien resalta mas y quien sabe más, cuando en mi opinión un plato debería ser más bien una armonía de sabores en donde más que competir, se complementen para así llegar a esa satisfacción profunda que desemboca en un suspiro con los ojos cerrados seguido por un simple y sencillo… “delicioso!!!!”

Nido de Pasta

También decidimos probar el PARGO EN CARAMELO PICANTE, que de verdad si me pareció un plato muy bien conseguido, la salsa dulce – picante estaba en correcto equilibrio,  con buena consistencia y junto al pescado y la guarnición resulto muy agradable el conjunto, sin embargo, no puedo dejar de mencionar que el pescado estuvo pasado de cocción, por ende perdió parte importante de sus jugos o en otras palabras se reseco,  lo que afecto muchísimo lo logrado de la salsa y la guarnición. Ojalá y esta nueva generación de cocineros que se está levantando en Venezuela y  en ella me incluyo, se dieran cuenta que mas allá de crear platos extravagantes y “fusionados” con nombres rebuscados y poéticos, se preocuparan un poco más en dominar las técnicas más simples y básicas de la cocina, que son las que a la final darán la base para ir un paso mas allá, como dice un gran cocinero francés llamado THIERRY MARX, hay que aprender bien las reglas básicas de la cocina, para luego empezar a romperlas…

Pargo en Caramelo Picante

Como no puede faltar en toda cena completa llego la hora del postre, mi segunda parte favorita del ritual de sentarse a la mesa a comer, lástima que esa hora no paso de milésimas de segundo, puesto que el empeño empleado en hacer una cocina salada diferente y atrevida, no se acerco en lo más mínimo al aplicado en los postres, parece que se les acabo la gasolina y/o la creatividad e inventiva cuando llegaron a este punto, puesto que solo habían 2 postres y de verdad que no creo que valga la pena mencionarlos. Creo que subestiman la importancia de los postres y eso es un grave error, ojalá rectifiquen en este sentido.

El servicio estuvo bien en líneas generales, aunque deben trabajar un poco más en los tiempos… puesto que fallaron en el marcaje de la mesa, al sentarnos y al servir el fuerte, aparte de esto no había terminado de comer el ultimo bocado de ensalada cuando ya me estaban poniendo el plato fuerte, recuerden que uno va a cenar no a competir por quien come más rápido…. A pesar de esto vale la pena ir y probar platos como el ceviche y el coulant de maíz y cordero que de verdad están muy buenos.

Ojalá y el equipo de 213 no se dejen apelmazar por la rutina corrijan estas fallas, y así logren darle más solidez a este concepto diferente, necesario y agradable que ofrece 213 Bistró a la ya limitada propuesta gastronómica de Maracay…

 

Por Caschef